Detesto Buenos Aires; es más fuerte que yo: su escala, su volumen, su cantidad de autos y gente me desborda y abruma. Por lo menos las primeras horas; hasta que me acostumbro. Pero lamentablemente pocas veces voy mucho tiempo. Y cuándo lo hago termino tan cansado que difícilmente puedo disfrutar lo que la CABA tiene para ofrecerme. Que ciertamente es mucho y muy bueno.
Entre la cantidad enorme de cosas que la Capital Federal dispone en calidad y cantidad miticamente únicas, están sus Pizzas y Pizzerías. L'otro día tuve la oportunidad de disfrutar de una de ellas. De casualidad di con una de las mejores Pizzas a la piedra que he comido en mi vida.




